10 septiembre 2007

ENJAULADOS

Aquel niño observaba con la cara pegada a los barrotes. El elefante se acercó dejando un poco más atrás a su madre. El niño retrocedió dos pasos asustado por la cercanía del animal.

Los dos se miraron, uno con lastima, el otro anhelando la libertad, si por ellos fuera ambos serían libres, pero las cosas eran así y así seguirían por mucho que se intentaran cambiar.

El niño alzó un brazo y el elefante acercó la trompa hasta rozar aquella mano.

Por la mejilla del niño descendió una lagrima. El elefante bajó la cabeza, miró a su alrededor y vio un cacahuete, lo atrapó con la trompa y se lo acercó al niño, este lo cogió y sonrió. Al fin y al cabo ellos no tenían la culpa, eran dos cachorros ajenos a las maldades de sus mayores.

Por fin la madre del elefante tocó a su hijo con la trompa informándole que reanudaban el camino. El pequeño elefante se volvió haciendo caso a su madre y los dos se alejaron de allí.

El niño agarrado a los barrotes veía con envidia como aquel elefante disfrutaba de la libertad en compañía de su madre y él condenado para el resto de sus días a poner buena cara a los visitantes dentro de aquella pequeña jaula y ser parte de aquel zoo de humanos que habían montado los animales desde el día que se proclamaron especie superior y precedieron a hacer con nosotros lo mismo que hasta ese día habamos hecho con ellos como por ejemplo enjaularlos, torearlos, maltratarlos y por supuesto comérnoslos.

FOTO: Fernando Rodriguex

5 Comments:

Blogger natalia jt said...

pues no estaria mal que convirtiesen las carceles en zoologicos de humanos, con todo tipo de humano hijo puta y maligno, que habrá unos cuantos

11 septiembre, 2007 19:32  
Anonymous aiyana said...

Siempre hay que ponerse en el lugar del otro, para todo.

12 septiembre, 2007 11:58  
Blogger Blas de Lezo said...

Anda que el elefante no lo veo yo muy puesto en la gastronomía humana. Unas morcillicas, quizás unos pimientos rellenos.
En fin, nos mereceríamos eso si ellos tuvieran el poder.
la verdad es que tenemos otros animales en el poder, quizás parecidos a nosostros pero son muy animales con nosostros así que no se si ya estamos pagando nuestra injusticia y maltrato hacia los animales no humanos.

felicidades por el blog. Me encanta encontrarme con arte en forma de blog.

Blas

12 septiembre, 2007 23:16  
Blogger Gavanido said...

Estimado Macacolandia:
No pretenderá usted hacernos sentir culpables por habernos comido algún elefante que otro en ocasiones especiales, ¡Con lo mucho que animan el ágape!
Por otra parte, creo que para zoo viviente, exposición de la mala sombra y las miserias humanas, ya tenemos los atascos.
Disfruten de la mañana, antes de que sea tarde, y luego noche.
Gavanido.

13 septiembre, 2007 13:41  
Blogger Elisa said...

La verdad es que la tele muchas veces parece un circo, y a sus animales, si bien no les observamos a través de rejas, sí por una pantalla en jaulas como Salsa Rosa…

14 septiembre, 2007 14:41  

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