14 junio 2006

Críticas Literarias

Antes, cuando escribía una historia y las críticas no me eran favorables (cosa que ocurría bastante a menudo) siempre quedaba echarle la culpa al bolígrafo o la pluma y a su instinto de independencia.

Ahora todo es muy distinto, nadie se imagina un disco duro obrando con independencia, ni a la impresora improvisando frases con significado propio.

Aunque claro siempre puede aparecer un virus poco literario…

7 Comments:

Blogger Deyector said...

Crear no crearán, pero se las pintan como nadie para destruir las obras ajenas

14 junio, 2006 23:18  
Blogger Para, creo que voy a vomitar said...

Que se lo digan a Ana Rosa Quintana...

15 junio, 2006 01:00  
Blogger Sandralucia said...

bueno, siempre a alguien se le puede echar la culpa no? jajaja
oye.. y tienes nombre?

15 junio, 2006 01:11  
Blogger Angel y Demonio said...

Y no te olvides del componente humano, uno nunca sabe cuando las manos van a escribir otra cosa y no lo que le dicta el cerebro. Saludos!

15 junio, 2006 03:32  
Blogger Macacolandia said...

Es verdad, la llamada mano tonta que cuando actua nadie sabe que puede hacer.

De todas formas lo de las manos vamos a dejarlo aparte, no sea que nos cobren un canon por usarlas.

15 junio, 2006 07:36  
Blogger Peasho said...

Pero que hay más independiente que un disco duro?... Va a su bola, y cuando se cansa de que le des órdenes, se cuelga o se autodestruye o se apaga él solito...

Un saludo

15 junio, 2006 09:17  
Blogger Macacolandia said...

Peasho: Tienes toda la razón, je, je, je, malditos discos duros con su apariencia simplona y lo traicioneros que son.

15 junio, 2006 15:36  

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